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martes, 13 de abril de 2010

´Deus Mirada

Veo tristeza del ayer opacando la dicha del mañana.

Veo a mi padre y a mis hermanos.... mientras camino cerca y lejos a la vez.

Veo sangre derramada sobre concreto.

Veo una calle oscura de piedra negra, esperando atenta a que algúna gentil alma decida transitarla por vez primera... Murmurando, llorando desconsolada. Buscando dentro de sí algun error o falla que expliqué el porqué de su desdén.

Veo 25 hombres tomados de las manos mientras lloran.

Veo una ciudad desnuda, avergonzada por sus excesos y deseosa de purgar alguna condena que le permita alivio momentáneo.


Veo voluntad y esperanza, jóvenes.... Verdes, frescas y vigorosas.

Veo aves blancas, viajando con nudos en aire, viento... y brisa.

Veo guerra.... Y paz al final de ella.

Te veo


Te veo a ti, al final de mis dolores

miércoles, 13 de enero de 2010

Dame lo que no me pertenece

Soy un corazón y un pensamiento.


Tu eres mis mis manos y mis sentidos.


Somos inexistentes en la realidad del olvido

jueves, 17 de diciembre de 2009

Sólo pienso en ti

Y ahora qué me queda si te has ido?

Sólo pienso en ti, te necesito demasiado y tu ya no estás para mi.... Eres de alguien más.

Qué hago con ésto que siento? Cómo me deshago de él? Cómo pretender que has muerto cuando aún estás ahí?

No tengo más para hacer que sólo dolerme. Dolerme al saberme sólo en la existencia, no tengo a nadie más.... He caído al agua sin saber nadar, he volado cercano al sol y ahora sus rayos me lastiman y me sentencian a una estrepitosa y constante caída. Sólo queda el dolerme ahora que no estás.

Sólo pienso en ti, y en ésto que no lo sabe nadie más.... Sólo pienso en ti y en las múltiples razones de porqué me eres especial.

Que acaso no me eres odiosa justo ahora? Al saberte cruel y despota lastimando sin pensar, Qué acaso no te deseo ahora? Eres como una necesaria medicina que me ayudará a respirar. Que acaso no me odio ahora? Me odio por no tenerte, me odio por amarte, me odio porque sé que no podré olvidarte.

No soy nada más que un fanático de segunda, un admirador fracasado, un enamorado frustrado que no tiene otra cosa sino palabras en lugar de virtudes.

Sólo pienso en ti y en cuánto me hieres sin saberlo ahora

Sólo pienso en ti, mi dulce amada.... La razón de mis palabras

Sólo pienso en ti......... En ti y en nadie más.

Sólo pienso en ti

lunes, 1 de junio de 2009

Para Hamlet

"Ser o no ser" Se preguntaba asi mísmo el grácil y atormentado joven, tan querido y tan odiado por sus iguales. Hablaba con una sombra atormentada que rogaba venganza y su corazón amaba aunque su orgullo no le permitiese dejar de mentir.

Hamlet

Quién eres? Que ahora no puedo dejar de pensar en ti, Quién eres tú?

No dejo de pensar en tus palabras, en tu sonrisa, en tu absurda y adictiva manera torcida de lastimar las palabras en oraciones toscas y demandantes ante todo.

Hamlet

Eres acaso un asesino que busca liquidar mi alma? O eres acaso un espíritu salvaje que goza en diezmar el alma y su bienestar?

Hamlet

No dejas de ser violento en todo momento, incluso cuando tus palabras intentan el fin de la amabilidad; Pero aún asi, no puedo dejar de escucharte, no puedo dejar de verte y de admirarte....

Eres mi dulce, dulce castigo.

Te amo por un momento, y después despierto a la realidad, creo que en realidad amé al momento que a la realidad misma. Nada simple, todo complicado, nada futil, todo mutable.

Creo que te aprecié unos instantes y te desprecié otros tantos. Creo te deseé a momentos y después me alejé por respiros. Creo que eres igual a mí en éstas reflexiones, aunque también creo que no somos iguales en nada, sino sólo en el necesitarnos sin razones o explicaciones.

Hamlet, el principe y amante loco, cuya vida no es tragedia, sino toda una reverenda aventura

viernes, 8 de mayo de 2009

Reflexión de un tardo de mente

Hoy mueren tantas cosas que no me sería posible el contarlas todas. Pero mueren inevitablemente sin elegancia ni dignidad que las acompañe.
Mueren sin que puedan ser recordadas, mueren para hacerse polvo y pretender que sólo fueron inventadas, nada más. Mueren, porque jamás fueron utlizadas, no fueron empleadas, ni siquiera figuraron dentro de las vanidosas cosas planeadas. Planeadas por otros, jamás sería cómplice de tal genocidio, en verdad fue involuntario, en verdad el error fue todo mío.
Que sean borradas, que sean erradicadas para siempre de toda realidad humana. Quemen todo, todo aquello que guardé por tantos años y que a final de cuentas jamás sirvió para nada, sino sólo el hacerme débil y vulnerable ante las opiniones de todas las demás mortales almas.
Llévenselo, liquiden todo por lo que tanto viví, por lo que tanto sufrí esperando que las cosas se resolvieran a su manera. Mutilenme, llevense ése extraño corazón del cuál hoy me averguenzo y del que renuncio con lágrimas en mi cara....
Por qué te atreviste a sentir tales cosas? Cómo pudiste hacer eso sin pensar en las consecuencias??
No importa, sólo hablo con un muerto. Los cuáles jamás responden.
Tenían razón, los aplaudo por ello. Me han convencido de que mis sueños y sus fundamentos no existen, y ahora viviré días enteros lamentándome por lo que hice.
Criminal, asesino, todo un injusto de cuerpo y de mente. Admiren al pobre poeta, el torpe que se atrevió a soñar y creía que todo sería diferente. Creía lo diría, fui tan sólo tonto e inocente, creía que me amaría, creí que tendría al menos un poco de suerte.Pero ahora corrijo mi error, corrijo y mato todos mis errores, ahora espero desear y anhelar, aquello que alivie al menos un poco mis dolores.
No estás... Yo no estoy.... Jamás estuviste, es por eso que debo irme.
Qué acaso no lo supiste? Siempre creí que volaría y que tendría amor dentro de ésta agonía latente.
Adiós

viernes, 17 de abril de 2009

Qué sería sin tí y La duda

Hola chicos...

Les comparto dos trabajos que realicé para un concurso de poesía... Dejen a un lado el sarcasmo por un rato y déjense querer.. :P

Qué sería sin tí

¡Qué sería sino sólo un insípido tamo que se lleva el viento solano si no tuviese a mi amada!, Tan frágil y tan fuerte como lo es la voluntad de un mártir. ¿Qué sabemos si nuestra voluntad la rige los cielos? , ¿Qué si nuestro destino es un mapa establecido de búsqueda sin fin? Buscamos sin encontrarnos en cúmulos discordantes de palabras y sueños, sin alcanzar a vislumbrar las alegrías de la aceptación.


¡Qué seríamos sino sólo una alegoría sin sentido si no tuviésemos amor! No podemos mentir, ni escondernos cuando las puertas están abiertas y las ventanas están rotas. Debemos decir la verdad antes de que ésta se disipe en el olvido.

Debemos encontrarla, hallarla antes de que sea demasiado tarde y nuestra mente llore de tristeza. Encontrar el amor antes de que muera nuestra naturaleza, y sea sustituida por un curioso y rutinario escenario de monotonía eterna.
¡Que sería yo si no te amara! Sería el más miserable de los hombres, en lugar de ser el más simple. Moraría en sitios lúgubres y solitarios, examinaría los cielos en busca de algún transporte que me llevara lejos. Descansaría más, comería menos. Existiría sólo en la realidad y me ausentaría de los sueños; siendo nada más que un inquilino errabundo de proporciones ridículas en éste ancho universo.


Al ver que no hay transporte en los cielos que tuviese el valor de llevarme, construiría un enorme barco pintado de azul y adornos dorados. Le pondría una enorme vela blanca, sin timón ni comandados. Me embarcaría a lo lejos para ser quemado, sólo y viejo, añorando que mi vida y destino hubiesen sido distintos.

La duda

Caigo cuando no encuentro una respuesta
Me levanto, caigo…. resbalo al levantarme
Me vuelvo a caer, todo esto es inútil
Permanezco en el suelo unos instantes


Espero, sufro y lloro
Constantes actos que conllevan a un irremediable final
Un desenlace tan frustrante que mata toda esperanza
Éste desenlace es la duda, en cuestión.

Duele, no tanto como la verdad misma
Pero duele e inflama, marchita una parte de mí
Una parte importante, tan única cómo común
Tan hueca como vital


La duda habla, grita y estremece
La duda vive, la duda muere
Es real, respira y se esconde
La duda es humana
Los humanos son dudosos
La vida puede ser una completa duda
Cuando tengo una duda de mi vida
Cuando dudo al caer
Al no tener una respuesta


Caigo….
Caigo al no tener una respuesta.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Te espero

A qué accedemos sino sólo a lo que soñamos?

Tan diverso, tan simple.... Tan sólo se nos proporcionó un universo que ha resultado pequeño para albergar todo lo que mi corazón desea.

Defectos de fábrica....

Paredes, sólidas y fuertes que encierran todo en pequeñas secciones preestablecidas.... Deberé derribar esas paredes. Tan sólo tengo éstas manos y tan sólo estoy buscando espacio.

LO OBTENDRÉ

Te tendré y lucharé para conservarte, seré feliz así sea el propósito de toda una existencia negada. Existiré y seré escuchado a pesar de que aún no me conoces, tan sólo para alimentar un cosmos que es necesario.

Te amaré y te besaré y te recordaré aún cuando aún no eres real.

Nacerás.

Vivirás.

Amarás

Jamás morirás.

Ya te espero, pronto vendrás.... Cuando el viento cambie y el destino sonría, entonces te tendré

lunes, 2 de febrero de 2009

para una tarde sin pensamientos

Qué acaso no puedes entender que te necesito?

Que acaso no entiendes que no me importa aquello que haya pasado, y que lo único que deseo es ser feliz contigo?

Cuán impotente soy en éstos momentos, que amo a una mujer sin rostro, a una mortal actriz del circo de las desilusiones que se disfraza con distintas y lujosas máscaras. No entiendo, será que tu adicción es verme sufrir?

Sufrir en éste cuerpo sin atractivo, en ésta mente sin punto de fuga. Sufrir en éstos tiempos y dentro de éstas medidas para completar la sutil ironía. La cuál vanidosa y métrica espera sin duda alguna su fatal desenlace.

Será acaso que estoy destinado a jamás tenerte? Destinado a vivir en soledad con el sólo recuerdo de tu nombre? Ahora me sorprendo a mí mismo egoísta. De quién es la culpa si tu corazón lo ama a él en lugar de a mi? De quien es la responsabilidad si no encontré gracia ante los quisquillosos ojos de la suerte? De algo estoy sguro, no es tuya.

domingo, 11 de enero de 2009

Para tí

Jamás olvidaré al genero grunch dentro del rock....

Jamás olvidaré a Nirvana....

Jamás olvidaré a Kurt Cobain....

Y no será por su trayectoria, jamás será por un gusto personal desapercibido o malentendido, ni siquiera por una admiración surrealista.... Lo recordaré por que fuiste tú la que lo dijiste.

Recuerdo esa inocente muletilla que intentaba darle sentido a las oraciones, los jeans deslavados y rotos emulando al ídolo del oportuno momento. Lentes de gruesa armazón y cabello pelirojo en aquellas horas de la mañana universitaria....

Recuerdo plástico, rock y bastante fantasías.... Recuerdo pintura, diapositivas y fama de momento.

Existe, se borra... fue olvidado y finalmente regresa. Muere, se rompe, vive y se quema.... entre guijarros, y figuras de papel.

Es un regalo y un recuerdo. Algo que se intensifica y se debilita tan fuertemente que es imposible de conocer tan a fondo como realmente debiera ser....

Eres tú, O en verdad no eres? realmente eres real o un producto colectivo de imaginación ajena?
Llegaste tan a tiempo y tan tarde.... No debiste, gracias. Cuestiones simultaneas que en otrora hubiesen sido mágicas e inesperadas.

Jamás olvidaré a Kurt Cobain.... tú, entre guijarros y figuras de papel.

martes, 23 de diciembre de 2008

Ensayo de una mañana de cumpleaños

Busco sin motivos y sin razones para sólo toparme con sinsabores, como si el círculo de la vida quisiera romperse y rehacerse frente a mis ojos. Se sacude y se rompe, se resquebraja y se amolda continuamente ajeno a mis pesares como si quisiera tenerme en constante prueba; provocando intencionalmente aquello que me hiere y me lastima hasta rasgar mi alma y confirmar mis más grandes temores.

Creo que te amo.

Le temo tanto a la sola idea, como si fuese algo inmoral y pernicioso que obligara a la sociedad entera a reprocharme mis sentimientos y emociones.

Creo que te amo

Creo que comencé a hacerlo el mes pasado, cuando me acordé de ti una tarde soleada mientras admiraba edificios grises faltos de color y armonía. O creo lo hice anoche, cuando vi tus ojos dentro de mis sueños, envueltos en escándalos de formas e ideas malogradas. Es difícil ubicar el momento adecuado y ponerlo en letras y verbos. Estoy seguro que en su momento lograré recordarlo.

Cuando las habitaciones están vacías, las lleno de frases e ideas que provienen de ti, para que me acompañen en las largas horas de soledad que amenazan con mi conciencia y mi razón. Aún cuando éstas habitaciones están repletas de personas y nombres, aún añoro escuchar el silencio, que me muestra sin demoras tus palabras y tus recuerdos, los cuáles me animan e inspiran a entender un lenguaje menos burdo que el que tenemos aquí en la tierra, un lenguaje ridículamente parecido al de los ángeles.

Ah! que torpeza de mi parte. Ahora lo recuerdo tan claramente; Comencé amarte desde el momento que te vi aquella vez primera de un frío Noviembre, cuando aún no había barba en mi mentón ni existía distancia o tiempo que nos separara. Me enamoré de ti cuando me sonreíste por un comentario tonto e imprudente que dije sin pensar, cuando me miraste con tus ojos, tan brillantes y tan distintos a los míos; me mostraste apoyo tan involuntario e infantil que no tenías razón o motivo para dármelo, pero aún así lo hiciste.

Creo que te amo.

Al día siguiente de aquél Noviembre cumpliría 15 años, y de esa manera pasarían de manera ininterrumpida las semanas y los largos meses hasta llegado éste día en el que cumplo 20 y aún estoy sin ti. ¿Acaso duele?, ¿Acaso sería mejor rendirme y pensar en otras cosas? Me he rendido, créeme. Me he rendido repetidas ocasiones después de dar y de no dar pelea; Me he rendido incontables ocasiones lamentándome de mi penosa situación.

Pero aún así vuelves. Cuando duermo, o cuando llueve, cuando lloro o cuando río, siempre estás presente. Eres como una huella indeleble que marca mis pensamientos; una aproximación cuántica al misterio de la realidad, eres la idea que me entretiene durante mi horas y la imagen que me arrulla cuando cierro mis ojos; Eres la premisa que acosa mi razonamiento y el resultado de cientos de experimentos fallidos en laboratorios mentales. Eres mi más grande descubrimiento y mi más escondida victoria. ¿Debería decir que eres un todo? Tal vez debería, pero no puedo hacerlo, al menos no todavía mientras escribo éstas palabras.

Creo que te amo.

Un amor secreto, un amor escondido que no ha podido ver la luz. ¡Ah mi pobre corazón!, ¿Acaso no puedes esperar un poco más?, ¿No podrás resistir los embates de un poco más de tiempo? Claro que puedes, porque aunque eres fuerte, dentro eres muy débil; Pero dentro de tu debilidad está tu más grande fortaleza. Confía en ella, por eso la elegiste, ¿recuerdas? Sientes como si no la conocieras, como si no supieras que ella es toda dulzura y perfección. ¿Perfección digo? La aproximación de la más vistosa armonía y el más denotado contraste, tal cosa es el principio de toda belleza, y la belleza es el regalo de conformidad para todos aquellos que no somos perfectos.

Y en cuanto a mí, aún estaré aquí esperando el tiempo que sea necesario. Tal vez no sea el mismo, mi rostro cambia constantemente y mis manos no son las mismas, pero tengo el mismo corazón que late y siente bajo la misma mágica inspiración preguntándose cuándo será el día, en que Colombina….Julieta, sirena, princesa o inclusive musa…. Le preste atención al simple poeta.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Crónicas de Estación

Mis pies descendieron casi de manera mecánica y rutinaria por las escaleras del subterráneo, la atmósfera era brillante y apacible, aunque tenía un toque de urbana nostalgia. Me senté en una banca cercana esperando la llegada del tren; el trabajo había sido ligero, pero no era por demás el deseo de querer estar en casa pronto.

Fue entonces cuando apareció sin introducciones para irrumpir en mi vida. Sus pasos eran serenos y casi no resonaban, aunque la acústica del lugar hubiese sugerido lo contrario. Su figura surgió desde la lejanía, aproximándose de manera moderada y grácil ante toda la extensión de dicha palabra. Era como una magia arcana, una ciencia ajena y desconocida la cuál sencillamente me cautivó y no me dejó pensar en otra cosa, sino sólo en aquella bella mujer y su notable figura. Su vestido, de colores inspirados en una luna pálida sugirieron la razón a mis pesares, cuyos instantes y letárgicos segundos, no me dieron para un mayor o menor raciocinio. ¡Cuán mediocre debí mostrarme ante ella!, aunque no parecía mostrar mayor atención que sólo la obligada mirada dirigida por instinto, tan efímera y banal como mis propios y poco sustanciales pensamientos de aquellos instantes.

El tren llegó y los usuarios abordaron rápidamente. Mi primer objetivo era la demora, mi excusa claro está era saber cuál asiento ella escogería para sentarme desidiosamente cerca y seguirla admirando paras mi propio y vanidoso placer personal. Al tratar de efectuar dichos cometidos, es de natural consecuencia que se presenten ciertas interrogantes, ¿Porqué escogió subir en el primer vagón, justamente en el cuál se presumía entonces yo subiría?, ¿De donde vendría ésta bella y misteriosa extraña? Tal vez una entrevista de trabajo debido a su atuendo, pero esto lo deseché rápidamente; Ella era demasiado refinada, demasiado cautivante¸ cosa que era justamente la que en aquél momento era la necesaria para tenerme completamente absorto de todo sentimiento que no fuese dirigido hacia aquella inocente e intrigante criatura.
No podía despegar mi mirada aún cuando trataba de hacerlo discretamente, pero las palabras y actitudes sobran cuando los reflejos son abrumados por el objeto del placer. Ella lo nota, sé que lo hizo ¿será acaso una oportunidad que el cielo me da para poder amar y ser amado?, ¿para finalmente ser feliz?

El tren llega a la estación en la que debe transbordar, ruego al cielo y ciencia que también sea su destino. Me sorprende y anima que así sea. Debo comenzar a caminar con la multitud, la pierdo por unos instantes, para cuando caigo en razón, me veo lejos de ella. Pero sé que sigue ahí, lo percibo, así lo deseo. Como si mi voluntad fuese inquebrantable, frugal, inmovible. A veces débil, a veces fuerte, como si pudiese acercarme al objeto momentáneo de mis deseos. Será por fe, convicción o destino pero así es como sucede, su destino es el mismo que el mío, llevamos la misma dirección y el mismo ritmo. Si tan sólo Dios fuera tan amable de que tuviésemos también el mismo corazón.

Nos trasladamos a la estación requerida, siento satisfacción y mi estómago da un vuelco de alegría cuando veo que se sienta cerca de mí; Su mirada y figura me incitan y recuerdan lugares de índole poética que en otrora me entristecieran en demasía. Vacilo, cambio, continúo y me retraigo. Dejo de existir por instantes y me reintegro mientras me cautiva en momentáneas ideas y esperanzas cómo las que alimentan sin duda alguna a un niño seguramente no mayor de diez años. Me pregunto cuál será su nombre, donde trabaja, donde estudia, donde vive. ¿Será acaso un alma libre?, ¿Será acaso un espíritu que engaña mis ojos? No puedo decirlo, al menos no con absoluta franqueza. Sólo me queda presumir y mentir abiertamente acerca de éstos asuntos, como si fuese un muchacho que alardea acerca de sus logros cuando en realidad tiene fracasos.
El tren llegó de nuevo, y ésta vez yo abordé primero. Sabía que el destino haría que ella me siguiera, eso en verdad era lo que yo quería, pero así no sucedieron las cosas.

Ella se quedó ahí sentada, inmutada y ajena a la necesidad de abordar mi vagón. Espejos, el espejo que llevaba dentro del pecho comenzó a caerse lentamente en pedazos. Ella no se movería, no tomaría ese vagón, ni siquiera tomaría ese tren. Jamás le preguntaría su nombre y ella no se enteraría que en aquellos instantes me enamoré perdidamente de ella; Jamás sabría que la amo, ni que anhelaba conocerla más allá de éste absurdo e irónico cosmos.
La puerta del vagón se cierra lentamente, mis ojos se quedan fijos en ella, fijos en el objeto de mi insensata admiración. Sus ojos se notan distraídos, inmersos en sus propios propósitos. Siguiendo, buscando y rindiéndose tal vez al ocio oportuno de aquellas horas de la tarde.
El tren comienza a moverse, pero mi corazón se queda ahí, se quedará estático por el resto de mis días ahí en aquella estación. ¿Cuáles habrán sido los motivos de mi momentánea amada? Tal vez esperaba alguna hora o virtud apropiada en la que entonces comenzaría su traslado; Tal vez esperaba a alguien, algún amigo, algún entrañable cercano. Tal vez su verdadero amor y eso no podré saberlo. Su figura se alejaba y no podía evitarlo. ¿Cuál era su nombre? Su nombre al menos debí saberlo, pero ahora jamás podré. No puedo, jamás pude saberlo. ¿Fui acaso un cobarde? O tal vez fue lo más sensato que pude hacer, estorbando mi criterio con falsos galimatías y errores de entremés en un verano sin suertes.

Hoy conocí a una extraordinaria mujer, pero no sé su nombre y ella no conoce el mío. Estúpida felicidad, ¡Cuán odiosa y desgastante es tu búsqueda! Palabras y consecuencias tiradas al viento.
Olvidé mencionarlo….Creo que jamás podré verla de nuevo.